
Yonqui
William S. Burroughs publicó Yonqui, en 1953, gracias a los buenos oficios de Allen Ginsberg, que se paseó con el manuscrito bajo el brazo por diversas editoriales hasta dar con Carl Solomon, un editor más valiente -y más desesperado- que otros, y que años después confesó que era tal el terror que le daba trabajar con semejante material que estuvo a punto de sufrir un colapso. Y así fue como apareció uno de los libros míticos de la literatura americana de nuestro siglo, pero también uno de los más prohibidos y subterráneos, en una editorial marginal, bajo el pseudónimo de William Lee. Burroughs aún no era el autor de El almuerzo desnudo, ni se había constituido en el gran visionario de nuestra época, que ha inspirado a escritores, a músicos, a pintores y a cineastas, pero en esta descarnada, deslumbrante crónica de una adicción -los vagabundeos en busca de droga, la avidez por el chute, la peculiar sexualidad y las no menos extrañas relaciones nacidas en la comunión de la droga- estaba ya el fundamento de toda su obra posterior. Para Burroughs, un audaz explo¡rador del lado más salvaje de la vida y la literatura, todo debe ser experimentado hasta el límite, aunque él nunca pierde la distancia de la inteligencia. Para llegar al paraíso de la droga hay que hundirse en su infierno, puesto que ambos son lo mismo, y la degradación nunca está muy lejos de la revelación. Porque la droga, finalmente, no es un medio para aumentar el goce ni un estimulante: es una manera de vivir.
Número de páginas: 224
Editorial: ANAGRAMA
Idioma: SPA
Autor: Burroughs, William S.
EAN: 9788433966421
Código interno: 114307
Estamos plenamente orientados a la satisfacción de nuestros clientes. Si por cualquier motivo no tienes una experiencia positiva, nos lo dices y buscamos una solución. A diferencia de nuestros políticos, nosotros sí nos hacemos responsables.
Gastos de envío gratuitos en pedidos superiores a 29€.
Pídelo ya y recíbelo en 48 horas
En librería Matrix defendemos la libertad de expresión y de pensamiento como elementos fundamentales para la existencia de una sociedad libre y justa. Por desgracia, son muchos los que confunden esta libertad de expresión con la falta de educación… A estos cabría recordarles lo que le dijo el tío Ben a Peter Parker (Spider Man):“Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”.
Verified
Verified
Verified
Verified
Verified
Verified
Verified
Verified
